Viajarseguro.org

Borreliosis (Otras spp. diferentes del grupo Burgdorferi)

Bacteria con forma de bacilo (espiroqueta) gramnegativo microaerófilo



Borrelia


  • Historia: La fiebre recurrente fue ya descrita por los antiguos griegos. Recibió su nombre tras un brote en Edimburgo en la década de 1840, El médico David Livingstone en 1857 describe su asociación con la picadura de garrapatas blandas en Angola y Mozambique. En 1873, Otto Obermeier describe por primera vez la capacidad de la espiroqueta de producir la enfermedad, aunque no pudo reproducir la enfermedad en sujetos a los que inoculó y, por tanto, no pudo cumplir los postulados de Koch. No sería hasta 1874 cuando la enfermedad se produjo con éxito en un sujeto inoculado. Joseph Everett Dutton y John Lancelot Todd contrajeron la fiebre recurrente realizando autopsias mientras trabajaban en la región oriental del Estado Libre del Congo. Dutton falleció. La causa de la fiebre recurrente transmitida por garrapatas en África central se llamó Spirillum duttoni hasta que en 1984, pasó a llamarse Borrelia duttoni. La primera vez que se describió fiebre recurrente en América del Norte fue en 1915 en el condado de Jefferson, Colorado.

  • Epidemiología: Borrelia recurrentis se transmite por piojos, cuando este es aplastado y sus fluidos contaminan una mucosa o una erosión cutánea. El resto de especies (B. algerica, B. crocidurae, B. duttonii, B. herimsii, B. hispanica, B. mazottii, B. miyamotoi, B. parkeri, B. persica, B. turicatae, B. vincentii, ...) se transmiten a través de la picadura de garrapatas que tienen Borrelia en su saliva o en sus excrementos. El período de incubación oscila entre 3 y 18 días.

  • Clínica (sintomatología): Fiebre recurrente caracterizada por episodios de fiebre alta de comienzo agudo con escalofríos, artromialgias, cefalea y a menudo náuseas, vómitos y tos no productiva. El episodio dura de 2 a 7 días, cede de forma súbita con sudoración profusa e hipotensión y puede recidivar en el curso de 1 a 2 semanas. La forma epidémica transmitida por piojos -pediculus humanus corporis- suele presentar 1-2 recidivas, en tanto que las formas producidas por picaduras de garrapatas puederecidivar en 3 o más ocasiones. Los episodios tienden a ser progresivamente más cortos y leves y los intervalos afebriles más prolongados. Pueden cursar con esplenomegalia, hepatomegalia, meningitis, meningoencefalitis, parálisis facial, miocarditis y plaquetopenia entre otras complicaciones. B. miyamotoi provoca meningoencefalitis crónica en pacientes inmunodeprimidos. Cuadros similiares a la anaplasmosis. B. vincentii causa amigdalitis.

  • Diagnóstico: Identificación mediante tinción de Giemsa, Wright o naranja de acridina o examen con el microscopio de campo oscuro de una extensión de sangre periférica o del sobrenadante (muestras obtenidas durante el episodio febril). Cultivo en medios especiales (BSK) y técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (TAAN) en laboratorios de referencia. Serología (puede tener reacciones cruzadas con otras espiroquetas).

  • Tratamiento: La fiebre recurrente transmitida por piojos: doxiciclina 200mg, eritromicina 500mg oral o penicilina G procaína 600.000 UI intramuscular en dosis única. En la fiebre recurrente transmitida por garrapatas: Doxiciclina 100mg/12horas, eritromicina 500mg/6horas oral o penicilina G procaína 600.000 UI intramuscular, 7-10 días. En el caso de afección neurológica (meningitis, encefalitis) más frecuente en la fiebre recurrente transmitida por garrapatas emplear penicilina G sódica 3MU/4 horas intravenosa o ceftriaxona 2gr/día, intravenoso 14 días. B. miyamotoi debe tratarse como la enfermedad de Lyme con afectación neurológica. Borrelia es relativamente resistente a rifampicina, sulfonamidas, fluorquinolonas o aminoglucósidos.



  • Bibliografía y documentación


  • Tick-borne relapsing fever. Fuente: ECDC Descargar
  • Información complementaria




    Revisado por el Equipo de Fundación io




    "Cave fever" o fiebre de las cuevas:

    En 2017, se notificaron varios casos de fiebre recurrente en Texas (EEUU) entre trabajadores de cuevas. En Israel la enfermedad se conoce como "fiebre de las cuevas", y la mayoría de los casos se ven entre los turistas que visitan cuevas. En 1988 un turista estadounidense adquirió la enfermedad en el país.


    El patógeno que se encuentra en la región, es Borrelia persica, presente en aproximadamente el 10% de las cuevas, y es transmitido por Ornithodorus tholozani, una garrapata blanda. La incidencia anual de la enfermedad se ha mantenido bastante estable durante las últimas cinco décadas en el país (5 a 15 casos al año)



    Haga una donación